Las guerras, al parecer, con todo y sus muertos son como el futbol. Hay guerras de primera y hay guerras de segunda división.
En las de primera división, las masas participan, eufóricas, defendiendo al equipo de su predilección o injuriando con los peores bocablos que boca humana pueda proferir contra los jugadores y equipo contrario.
Lo vemos cuando el equipo rival se juega un titulo en Europa. Hay quienes desean, enconadamente, que ese equipo pierda, aun representando al país en el que viven. En el caso de España, los ejemplos más a mano son el Barcelona y el Real Madrid, llegando a celebrar con fuegos artificiales, los unos, los tropiezos de los otros en la Champions o UEFA, por ejemplo.
En la segunda división, las cosas pasan más "bajo la mesa". Pocos son los que siguen a esos equipos, no despiertan tantas pasiones, o al menos no tan masivamente.
En las guerras ocurre otro tanto. Si están los Estados Unidos de Norteamérica de por medio, creame que habrá manifestaciones multitudinarias en las calles pidiendo la inmediata retirada de las tropas imperialistas yanquis. Los periódicos entregarán en sus primeras planas nítidas fotos con imágenes del sufrimiento de ese pobre pueblo cuyo suelo ha sido profanado por la bota imperialista, sin faltar la consavida foto del niño mutilado, huerfano o peor aún, sin vida.
Si el agresor es otro, por ejemplo Rusia, la extinta Unión de Repúblicas Soviéticas, entonces la guerra pasa a ser de segunda división. Es de esas guerras pacifistas donde los muertos civiles son aquellos que tuvieron la infeliz idea de colocarse debajo de las bombas arrojadas por los Rusos para defenderles de ellos mismos. Se entiende que ante la gravedad de la situación, los nobles militares rusos, desinteresadamente y a riesgo de sus propias vidas, han entrado en acción.
Si los perros de ojos azules yanquis invaden un pais bajo la excusa de evitar un sangriento enfrentamiento entre las partes, las masas sensibles de nuestra sociedad se lanzarán a la calle vociferando para que los imperialistas, movidos por sus mezquinos intereses, dejen a ese pueblo resolver sus diferencias a su manera. Que no se entrometan en las decisiones de un pueblo que tiene todo el derecho a resolver sus problemas a pistoletazos si les sale en gana. Y que, en última instancia para eso está la ONU. Los Imperialistas yanquis no tienen derecho a actuar sin la aprobación y mandato legítimo de la ONU.
Pero si el invasor, que acude en defensa de una de las partes son los Rusos, es distinto, es ayuda humanitaria y los muertos serán, al final, culpa de los de siempre, de los yanquis, imperialistas taimados que incitaron, tácitamente, el inicio de las ostilidades.
Cada vez hay menos gente en el futbol capaz de reconocer que alguna vez su equipo juega muy bien y muchas otras lo hace extremadamente mal y que no por ser, su equipo, acierta siempre ni los fallos son por errores del árbitro.
A veces, no se si como masa somos simplemente estúpidos o si simplemente occidente está ansiosa de suicidarse.
11 agosto 2008
08 agosto 2008
Tú, para qué vives??
Acabo de terminar de leer la novela de Ayn Rand titulada "Los que vivimos". Vale la pena asomarse a la narración de ese mundo totalitario que fue la Unión de Repúblicas Soviéticas en sus días de formación, los sacrificios que se le pidió al individuo en aras del colectivo.
Ayn Rand deja ver en las páginas de esta novela las consecuencias de abandonar el yo individualista y egoistamente sincero para reemplazarlo por un colectivo informe que oculta los peores vicios de la masa transformando a las personas en la peor versión de si mismas, donde lo mezquino triunfa escudándose en nombre del bien común.
Algunas citas de esta novela:
Ayn Rand deja ver en las páginas de esta novela las consecuencias de abandonar el yo individualista y egoistamente sincero para reemplazarlo por un colectivo informe que oculta los peores vicios de la masa transformando a las personas en la peor versión de si mismas, donde lo mezquino triunfa escudándose en nombre del bien común.
Algunas citas de esta novela:
Ignorais que entre los mejores de nosotros hay cosas que ninguna mano extraña puede atreverse a tocar? Cosas sagradas, por la misma razón -- y no por otra -- que de ellas puede decirse: "esto es mío"? No sabeis que los mejores de nosotros, los que merecen vivir, viven unicamente para si mismos? Ignora usted que en cada uno de nosotros hay algo que no puede tocar ningún Estado, ninguna colectividad, ningún número de millones de hombres?......
Nadie puede decir a los hombres para qué viven. Nadie puede arrogarse este derecho si no quiere encontrar ante sus ojos a un monstruo, un horror que ninguna mirada humana puede soportar. Porque,..... en los hombres, en los mejores de nosotros que están por encima de cualquier estado y de cualquier colectividad, hay cosas demasiado preciosas, demasiado sagradas, cosas que ninguna mano extraña debe atreverse a tocar. Miraos a vosotros mismos, sinceramente, sin miedo; miraos y no se lo digais a nadie, a nadie más que a vosotros mismos: para qué vivís?. Acaso no vivís por vosotros mismos, para vosotros mismos, única y exclusivamente para vosotros mismos?. Para una verdad más alta que ninguna, que es "vuestra" verdad?. Llamadla como querais: vuestra razón de vivir, vuestro amor, vuestra causa.... no es siempre ésta?. Dais la vida, morís por vuestro ideal; pero acaso este ideal no es "vuestro"?. Todo hombre honrado vive para sí mismo, y quines no viven así no pueden decir que vivan. Contra esto no podeis hacer nada. No lo podéis cambiar, porque el hombre nació así; solo, completo, como un fin en sí mismo.
01 agosto 2008
No hacer nada es hacer lo peor.
La pasividad, a fin de cuentas no es sino otro modo de hacer.
El gobierno, como la mayoría de las administraciones en período electoral, optó por taparse oidos y ojos. No ver, no oir. Soñar con un mundo plagado de buenismo en el que hombres y mujeres, heteros y homos, todos a una seríamos inmensamente felices.
El problema es que al final ocurre lo de siempre, nos depierta la cruda bofetada de la realidad.
El desplome del sector inmobiliario, la crisis financiera internacional, el incremento acelerado del paro y una administración gubernamental en las nebulosas que se mantiene sin hacer, sin decir, cual si negar la realidad fuese a cambiar místicamente lo que nos acontece. Como si por hechar la culpa al cambio climático, a la subida de precios del petroleo a causa, por supuesto, de la guerra de Irak, faltaría más, a la oposición y a los poderes malvados y oscuros que nos acechan por los rincones, fuésemos a consolarnos de los problemas que padecemos.
Lo malo es que según los profetas del desastre, que por desgracia no se han equivocado hasta ahora, lo peor es para después del verano. Es decir, sujetese usted de la brocha que yo necesito la escalera.
El gobierno, como la mayoría de las administraciones en período electoral, optó por taparse oidos y ojos. No ver, no oir. Soñar con un mundo plagado de buenismo en el que hombres y mujeres, heteros y homos, todos a una seríamos inmensamente felices.
El problema es que al final ocurre lo de siempre, nos depierta la cruda bofetada de la realidad.
El desplome del sector inmobiliario, la crisis financiera internacional, el incremento acelerado del paro y una administración gubernamental en las nebulosas que se mantiene sin hacer, sin decir, cual si negar la realidad fuese a cambiar místicamente lo que nos acontece. Como si por hechar la culpa al cambio climático, a la subida de precios del petroleo a causa, por supuesto, de la guerra de Irak, faltaría más, a la oposición y a los poderes malvados y oscuros que nos acechan por los rincones, fuésemos a consolarnos de los problemas que padecemos.
Lo malo es que según los profetas del desastre, que por desgracia no se han equivocado hasta ahora, lo peor es para después del verano. Es decir, sujetese usted de la brocha que yo necesito la escalera.
"Cuando las bases de datos de los portales inmobiliarios en Internet comenzaron a dar caídas en los precios hace un año, en el turbulento verano de 2007, el Gobierno miró para otro lado, aunque sabía lo que se le venía encima. Por eso retraso sine die la elaboración de un índice de precios del sector por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE). Ahí está la gran culpa de los rectores gubernamentales en esta crisis del ladrillo: han creado confusión. Mientras algunos agentes del sector hablaban de caídas en los precios, otros negaban la mayor subrayando la desaceleración, la estabilización, en pleno crash del mercado.
En 2008 se están registrando los índices de inflación más altos desde la Guerra del Golfo, a principios de los años 90. Los IPCs triplican lo que es considerado como ‘estado neutro’, en el 2%. Pero la virtual entrada en recesión de España -ya saben, dos trimestre consecutivos de crecimiento negativo- se consagrará con casi toda seguridad en octubre. Pero lo peor está por venir. Cuando los cientos de miles de trabajadores que están cobrando los subsidios por desempleo dejen de hacerlo -algunos ya lo han hecho- a lo largo de los próximos meses, la renta disponible de las familias se desplomará y sólo quedará un camino por recorrer en el horizonte de la economía española: la deflación o caída de precios."
(Ver arículo completo en Cotizalia)
15 julio 2008
Lo Bueno, lo malo y lo feo
Lo bueno es por decreto. O por que lo quiere el gobierno y negar lo bueno es ser catastrofista, profeta del desastre, antipatriota. Lo bueno, con desearlo el gobierno es suficiente. La actual administración del gobierno de España, que no de las españas, encabezada por el Sr. Rodriguez Zapatero pareciera estar inmersa en una estrategia de negación de la realidad, cual avestruz que, metiendo la cabeza entre las piernas pretende ser confundida con un arbusto en la estepa del escenario mundial, pero la economía, el bienestar social, la competitividad y, más aún, la cesta familiar, no entienden de negaciones sino de realidad; y los españoles estamos dándonos de bruces con la misma.
Zapatero y sus ministros están empeñados en mantener el discurso positivista, los cantos a la paz y el bienestar social. Seamos todos buenos, consumir, gastar nuestras escuálidas nóminas, es la salvación para la economía. Lo bueno viene por decisión gubernamental, por deseo manifiesto de quienes administran lo de todos sin escuchar a nadie.
Lo malo es que el paro aumenta, Martinsa-Fadesa ha seguido a Colonial y probablemente no sea más que el empezose del acabose mientras el gobierno nos insiste, por activa y por pasiva en que ellos no harán...., si, que no harán lo que en su día hizo el Partido Popular. Lo malo es que a estas alturas del juego ya poco me importa lo que no van a hacer, que resulta evidente por la inacción; lo que interesa es qué es lo que sí van a hacer. Que medidas sí piensan tomar. Hasta ahora lo que hemos visto es hechar balones fuera. Hablar del PP y lo malvados que son, de si Rajoy es creible o no.
Señores del gobierno. Hoy lo que menos me interesa es lo que ocurre en el PP. Mis inquietudes están centradas en lo que ocurre en el gobierno porque lo Feo es lo que se nos avecina tras el verano. Lo feo va a ser la situación en la que se veran miles de familias, rezo para que no sea la mía, al quedar en el aire tras la culminación de las pocas obras que aún siguen adelante en la construcción. Qué harán los albañiles, carpinteros, fontaneros, electricistas, ayudantes, oficiales, peones, capataces que finalizarán en las colas del paro.
Que ocurrirá con las fábricas de aislantes, tubos, tejas, cerámicas, sanitarios, cables, ladrillos, cemento y un largo etcétera.
España está mejor preparada que el resto de Europa nos dice Rodriguez Zapatero a capela con sus ministros. Lo malo, lo feo, es que yo ya no me lo creo.
Zapatero y sus ministros están empeñados en mantener el discurso positivista, los cantos a la paz y el bienestar social. Seamos todos buenos, consumir, gastar nuestras escuálidas nóminas, es la salvación para la economía. Lo bueno viene por decisión gubernamental, por deseo manifiesto de quienes administran lo de todos sin escuchar a nadie.
Lo malo es que el paro aumenta, Martinsa-Fadesa ha seguido a Colonial y probablemente no sea más que el empezose del acabose mientras el gobierno nos insiste, por activa y por pasiva en que ellos no harán...., si, que no harán lo que en su día hizo el Partido Popular. Lo malo es que a estas alturas del juego ya poco me importa lo que no van a hacer, que resulta evidente por la inacción; lo que interesa es qué es lo que sí van a hacer. Que medidas sí piensan tomar. Hasta ahora lo que hemos visto es hechar balones fuera. Hablar del PP y lo malvados que son, de si Rajoy es creible o no.
Señores del gobierno. Hoy lo que menos me interesa es lo que ocurre en el PP. Mis inquietudes están centradas en lo que ocurre en el gobierno porque lo Feo es lo que se nos avecina tras el verano. Lo feo va a ser la situación en la que se veran miles de familias, rezo para que no sea la mía, al quedar en el aire tras la culminación de las pocas obras que aún siguen adelante en la construcción. Qué harán los albañiles, carpinteros, fontaneros, electricistas, ayudantes, oficiales, peones, capataces que finalizarán en las colas del paro.
Que ocurrirá con las fábricas de aislantes, tubos, tejas, cerámicas, sanitarios, cables, ladrillos, cemento y un largo etcétera.
España está mejor preparada que el resto de Europa nos dice Rodriguez Zapatero a capela con sus ministros. Lo malo, lo feo, es que yo ya no me lo creo.
02 junio 2008
Una peli con Software Libre
Big Buck Bunny from Blender Foundation on Vimeo.
Cortometraje realizado con el Software Libre de animación 3D Blender y liberado bajo una licencia Creative Commons que permite libremente su distribución, incluso comercial, mientras se mantenga su atribución a www.bigbuckbunny.org
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