Lo he intentado, pero no logro imaginarme a "Abuelita Cecilia", a quien mis hijos idolatran, poniéndose en huelga. Huelga general de abuelos!!!.
Me explico.
Aquí, en esta España de contrastes, donde los sindicatos presumen de ideas originales, acontece que Don Manuel Pastrana, quien es nada más y nada menos, que Secretario General de UGT en Andalucía, ha pedido a los abuelos de España que el próximo día 29 de Septiembre, descansen "del cuidado de los nietos" y se unan a la huelga general fijada para esa fecha . Y es que a juicio de Don Manuel, el de Andalucía, no el gallego, "es el mejor servicio que pueden prestar al país" el día de la huelga.
Qué culpa tienen esos pobres niños para verse privados del cariño que, los ahora afiliados al gremio de los abuelos, les venían prestando? Por qué deben mermar los pellizcos de cachetes, los besos asfixiantes de cariño y, por sobre todas las cosas, los dulces con que, a escondidas, no pocos obsequian a sus nietos.
No se extrañe usted si el próximo día 29 de este mes, en las plazas de su ciudad, no hay niños gritando, saltando y corriendo bajo la asustada y atenta mirada de sus sabios abuelos.
Quedará los bancos vacíos, sin aquellas viejitas simpáticas que dejaban pasar lentas las horas, repasando tiempos ya idos y preguntándose si, con estas prisas, sabemos a dónde nos dirigimos.
No habrá ese día golosinas, ni cuentos antes de dormir, no señor, que esta huelga va en serio y no es de tomárselo a risa.
Quién sabe, a los mejor es que en UGT ven en los niños potenciales emprendedores empresariales y claro, mejor irle metiendo el miedo en el cuerpo, al patrón, desde pequeñín.
Por suerte para algunos, estas cosas las plantea Don Manuel en esta Euro-España, que no en otros lares.
Abuelos en huelga!!. Eso, en mis tiempos no pasaba.
17 septiembre 2010
16 septiembre 2010
Venezuela posible
Hoy, como ayer, sigue rondándome en la cabeza el tema de las elecciones en Venezuela.
Una vez más nos enfrentamos a la posibilidad, no de iniciar un cambio, sino de continuarlo.
La alternativa a esto es volver al espejismo del líder, del mesías, del salvador de la patria, ese ser especial que, por el simple acto de haber sido investido presidente de la república, curará todos nuestros males como nación.
A los venezolanos, como a la gran mayoría de los latinoamericanos, nos queda la esperanza de que cada vez seamos más quienes nos demos cuenta que la solución no es el populismo desmedido que nos invade desde la Patagonia y del que no se salva, hoy en día, ni los mismos estadounidenses.
Creer que los problemas de vivienda, trabajo, educación, salud se resolverán porque en un papel alguien escribió que "tienes derecho" a una vivienda digna, a una trabajo digno, a la educación y salud, por mucho que lo releas, no se hará realidad.
Hay una sola vía para salir de este círculo vicioso de paternalismo gubernamental y miseria y es con el esfuerzo individual de los ciudadanos. Desmontar hasta lograr su mínima expresión la burocracia estatal y dedicar el esfuerzo de la administración del país a crear condiciones para que sus ciudadanos puedan crear riqueza en paz, garantizando seguridad física y jurídica.
En el momento que se le permita a los individuos dar lo mejor de si, sin temores, sin amenazas, sin que la politiquería lo inunde todo, con pocas leyes pero claras. El país, cualquier país, verá incrementar la calidad de vida de sus ciudadanos.
En poco más de nueve días, los venezolanos acudirán a las urnas a elegir un nuevo parlamento. Mi mayor deseo es que no cometamos el error de votar por magos del palabreo y, olvidando por una vez la economía del voto, esa manía de apostar "al caballo ganador", elijamos a los más capaces, a los más preparados.
Los venezolanos están cansados, es hora de que salga de nuevo el sol.
No creo que estas elecciones den un giro excesivamente brusco a la situación del país pero puede ser el comienzo de una profunda rectificación.
No creo en los milagros pero si en el trabajo, en la constancia y dedicación a la actividad que desempeña cada ciudadano.
Es hora de volver a tener la sonrisa de la Venezuela bonita.
Una vez más nos enfrentamos a la posibilidad, no de iniciar un cambio, sino de continuarlo.
La alternativa a esto es volver al espejismo del líder, del mesías, del salvador de la patria, ese ser especial que, por el simple acto de haber sido investido presidente de la república, curará todos nuestros males como nación.
A los venezolanos, como a la gran mayoría de los latinoamericanos, nos queda la esperanza de que cada vez seamos más quienes nos demos cuenta que la solución no es el populismo desmedido que nos invade desde la Patagonia y del que no se salva, hoy en día, ni los mismos estadounidenses.
Creer que los problemas de vivienda, trabajo, educación, salud se resolverán porque en un papel alguien escribió que "tienes derecho" a una vivienda digna, a una trabajo digno, a la educación y salud, por mucho que lo releas, no se hará realidad.
Hay una sola vía para salir de este círculo vicioso de paternalismo gubernamental y miseria y es con el esfuerzo individual de los ciudadanos. Desmontar hasta lograr su mínima expresión la burocracia estatal y dedicar el esfuerzo de la administración del país a crear condiciones para que sus ciudadanos puedan crear riqueza en paz, garantizando seguridad física y jurídica.
En el momento que se le permita a los individuos dar lo mejor de si, sin temores, sin amenazas, sin que la politiquería lo inunde todo, con pocas leyes pero claras. El país, cualquier país, verá incrementar la calidad de vida de sus ciudadanos.
En poco más de nueve días, los venezolanos acudirán a las urnas a elegir un nuevo parlamento. Mi mayor deseo es que no cometamos el error de votar por magos del palabreo y, olvidando por una vez la economía del voto, esa manía de apostar "al caballo ganador", elijamos a los más capaces, a los más preparados.
Los venezolanos están cansados, es hora de que salga de nuevo el sol.
No creo que estas elecciones den un giro excesivamente brusco a la situación del país pero puede ser el comienzo de una profunda rectificación.
No creo en los milagros pero si en el trabajo, en la constancia y dedicación a la actividad que desempeña cada ciudadano.
Es hora de volver a tener la sonrisa de la Venezuela bonita.
15 septiembre 2010
La Venezuela que no fue
Le escuche decir en una ocasión a Luis Giusti (ex-presidente de PDVSA, de cuando ésta era una de las 5 corporaciones más grandes del mundo según Fortune 500) que Venezuela estaba condenada a un futuro promisorio pero que ese futuro se empeñaba en no llegar.
Se inauguraba entonces el Salón Petrolero en un conocido hotel marabino. El año, disculpen, pero se escapa a mi memoria.
Venezuela en las décadas del 50 al 80 vio salir de sus universidades y centros de estudios jóvenes altamente capacitados, muchos de los cuales ingresarían en PDVSA, La Electricidad de Caracas, el Grupo Polar, las Empresas Mendoza y no pocos serían captados por transnacionales que valoraban el potencial de estos muchachos,
Eran días en que los servicios de telecomunicaciones e infraestructura constituían una poderosa barrera a la hora de realizar la más sencilla gestión de trabajo, pero eso, más que obstáculo parecía convertirse en un reto más.
Esa generación de jóvenes que se llegaron a beneficiar de los planes de becas de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho, graduados en prestigiosas universidades internacionales y nacionales, tomaron el relevo en refinerías y campos de producción tras la nacionalización de la industria petrolera. Eran tiempos en que la meritocracia estaba aun de moda. Se reconocía la capacidad y el esfuerzo y, lejos de partidismos políticos, los planes de capacitación estaban orientados a lograr maximizar la pericia de nuestros profesionales a objeto de contar con empresas más eficaces y competitivas.
Desgraciadamente, nuestros dirigentes políticos, respaldados por la apática pasividad ciudadana, se empeñaron en distribuir la riqueza minera del país a través de los siempre mal aplicados y peor entendidos programas sociales y, de esa forma, Venezuela terminó encontrándose con hospitales sin camas ni medicinas, escuelas sin mantenimiento ni recursos, institutos donde la educación quedaría en segundo plano, hermosas edificaciones rodeadas de destartaladas chabolas construidas de cualquier manera. Servicios de agua y electricidad que todos roban y nadie paga. Donde se enraizó el mito de la gasolina barata, que el "juan bimba" defiende a muerte cuando al único que beneficia es al de la ya casi inexistente clase media o quien se permite el lujo de disponer de doss o más vehículos de alta cilindrada.
Se le negaron recursos a la justicia, que medraría en tribus de jueces y abogados, se escatimaría recursos al policía que se veía obligado a ser vecino del "malandro" del barrio y a quien, no pocas veces terminaría prestando su arma reglamentaria para "hacer un trabajito".
Y por si los males fueran pocos, en los cuarteles se cocinaba,a fuego lento, una extraña revolución mal llamada bolivariana que vendría a trastocar la hasta entonces jovial paz en que convivía el venezolano.
Para Chávez, su máximo exponente, todo valdría. Empezando por saltarse la constitución e intentando tomar el poder excusado en "las injusticias que según él se cometían". Argumento que deja de tener validez, a los pocos años, al efectuarse cambio de protagonistas.
Y se truncó Venezuela. Se acabó aquella Venezuela en la que parecía que si nos dejaban trabajar en paz, el país progresaría. Aquella Venezuela en la que si permitían al ciudadano poner en práctica su inventiva, su creatividad, el nivel de vida subiría rápidamente.
Pero aquella Venezuela no fue. Y se inventaron otra. Con otro nombre, con otros símbolos pero con más miseria.
Esta, la de ahora, es una Venezuela triste, paralizada, sin ideas, gris, sin vida.
Y sin embargo, pienso que se tarde uno, diez o veinte años, la otra Venezuela, la Venezuela que no fue, podrá ser reconstruida.
Para eso preparo a mis hijos. Para eso los preparan quienes vivieron la Venezuela bonita.
Y quien sabe, a lo mejor, hasta yo tengo la suerte de volver a abrazarme fuerte con el brisote de Paraguaná, mirar hacia Cardón y Amuay y aceptar que Giusti tenía razón y Venezuela estaba condenada al éxito, aunque fuese a largo plazo.
Se inauguraba entonces el Salón Petrolero en un conocido hotel marabino. El año, disculpen, pero se escapa a mi memoria.
Venezuela en las décadas del 50 al 80 vio salir de sus universidades y centros de estudios jóvenes altamente capacitados, muchos de los cuales ingresarían en PDVSA, La Electricidad de Caracas, el Grupo Polar, las Empresas Mendoza y no pocos serían captados por transnacionales que valoraban el potencial de estos muchachos,
Eran días en que los servicios de telecomunicaciones e infraestructura constituían una poderosa barrera a la hora de realizar la más sencilla gestión de trabajo, pero eso, más que obstáculo parecía convertirse en un reto más.
Esa generación de jóvenes que se llegaron a beneficiar de los planes de becas de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho, graduados en prestigiosas universidades internacionales y nacionales, tomaron el relevo en refinerías y campos de producción tras la nacionalización de la industria petrolera. Eran tiempos en que la meritocracia estaba aun de moda. Se reconocía la capacidad y el esfuerzo y, lejos de partidismos políticos, los planes de capacitación estaban orientados a lograr maximizar la pericia de nuestros profesionales a objeto de contar con empresas más eficaces y competitivas.
Desgraciadamente, nuestros dirigentes políticos, respaldados por la apática pasividad ciudadana, se empeñaron en distribuir la riqueza minera del país a través de los siempre mal aplicados y peor entendidos programas sociales y, de esa forma, Venezuela terminó encontrándose con hospitales sin camas ni medicinas, escuelas sin mantenimiento ni recursos, institutos donde la educación quedaría en segundo plano, hermosas edificaciones rodeadas de destartaladas chabolas construidas de cualquier manera. Servicios de agua y electricidad que todos roban y nadie paga. Donde se enraizó el mito de la gasolina barata, que el "juan bimba" defiende a muerte cuando al único que beneficia es al de la ya casi inexistente clase media o quien se permite el lujo de disponer de doss o más vehículos de alta cilindrada.
Se le negaron recursos a la justicia, que medraría en tribus de jueces y abogados, se escatimaría recursos al policía que se veía obligado a ser vecino del "malandro" del barrio y a quien, no pocas veces terminaría prestando su arma reglamentaria para "hacer un trabajito".
Y por si los males fueran pocos, en los cuarteles se cocinaba,a fuego lento, una extraña revolución mal llamada bolivariana que vendría a trastocar la hasta entonces jovial paz en que convivía el venezolano.
Para Chávez, su máximo exponente, todo valdría. Empezando por saltarse la constitución e intentando tomar el poder excusado en "las injusticias que según él se cometían". Argumento que deja de tener validez, a los pocos años, al efectuarse cambio de protagonistas.
Y se truncó Venezuela. Se acabó aquella Venezuela en la que parecía que si nos dejaban trabajar en paz, el país progresaría. Aquella Venezuela en la que si permitían al ciudadano poner en práctica su inventiva, su creatividad, el nivel de vida subiría rápidamente.
Pero aquella Venezuela no fue. Y se inventaron otra. Con otro nombre, con otros símbolos pero con más miseria.
Esta, la de ahora, es una Venezuela triste, paralizada, sin ideas, gris, sin vida.
Y sin embargo, pienso que se tarde uno, diez o veinte años, la otra Venezuela, la Venezuela que no fue, podrá ser reconstruida.
Para eso preparo a mis hijos. Para eso los preparan quienes vivieron la Venezuela bonita.
Y quien sabe, a lo mejor, hasta yo tengo la suerte de volver a abrazarme fuerte con el brisote de Paraguaná, mirar hacia Cardón y Amuay y aceptar que Giusti tenía razón y Venezuela estaba condenada al éxito, aunque fuese a largo plazo.
Venezuela en elecciones 26S
En apenas once días los venezolanos acudirán a las urnas a fin de elegir a los nuevos 165 diputados que conformarán la Asamblea Nacional, en la que, desde 2.005, el partido oficial (PSUV) ostenta la mayoría absoluta.
Según las encuestas oficiales, los candidatos de Chávez obtendrían entre 6 y 10 puntos más que la oposición y algunas encuestas, no afines al gobierno, llegan a dar hasta 14 puntos de diferencia a favor de la oposición con un nivel de indecisos, en el mes de Agosto, que ronda algo más del 20%.
Una vez más el absentismo jugará un papel fundamental, sobretodo para los opositores. El ciudadano de a pie está cansado de marchas que no cambian nada, de gritos e insultos, de una oposición sin líderes claros que impriman una esperanza de posibilidad de victoria.
Los chavistas, por su parte, con todo el poder en sus manos, acarrearán, una vez más, a sus fieles y no tan fieles. Unos por convencimiento, otros por temor.
Hay quien dice que es esta la última oportunidad para lograr un cambio democrático, que existe una muy buena posibilidad de lograr la victoria de la oposición siempre y cuando el ciudadano defienda su voto a pie de urna. Tengo mis dudas de que en Venezuela hayamos llegado a ese nivel de compromiso.
Si gana Chávez será más de lo mismo pero a peor. Si llegase a derrotarse al bolivarianismo y empezase aquí el declive chavista, la duda que asalta es: habrá pase de factura?
Según las encuestas oficiales, los candidatos de Chávez obtendrían entre 6 y 10 puntos más que la oposición y algunas encuestas, no afines al gobierno, llegan a dar hasta 14 puntos de diferencia a favor de la oposición con un nivel de indecisos, en el mes de Agosto, que ronda algo más del 20%.
Una vez más el absentismo jugará un papel fundamental, sobretodo para los opositores. El ciudadano de a pie está cansado de marchas que no cambian nada, de gritos e insultos, de una oposición sin líderes claros que impriman una esperanza de posibilidad de victoria.
Los chavistas, por su parte, con todo el poder en sus manos, acarrearán, una vez más, a sus fieles y no tan fieles. Unos por convencimiento, otros por temor.
Hay quien dice que es esta la última oportunidad para lograr un cambio democrático, que existe una muy buena posibilidad de lograr la victoria de la oposición siempre y cuando el ciudadano defienda su voto a pie de urna. Tengo mis dudas de que en Venezuela hayamos llegado a ese nivel de compromiso.
Si gana Chávez será más de lo mismo pero a peor. Si llegase a derrotarse al bolivarianismo y empezase aquí el declive chavista, la duda que asalta es: habrá pase de factura?
14 septiembre 2010
Se busca emprendedor
Hoy más que nunca estamos necesitados de emprendedores para sacar adelante el país.
De gente creativa, dispuesta a conquistar el mundo, sin miedo a cambiar paradigmas. Urge encontrar a quienes están dispuestos crear una revolución nueva todos los días, no para someter a nadie, simplemente para hacer las cosas de una forma diferente, mejor.
Hay circulando por internet un video sobre Linux en el que se explica "Estos son negocios: más rápido, mejor, más barato. Siempre mejorando". Esto es lo que define a un emprendedor y es justamente esto lo que le diferencia de esa herrumbrosa clase empresarial aferrada a la subvención, la licencia de funcionamiento selectiva, la protección oficial.
Cuanto antes entienda la administración pública española que el secreto para salir de la crisis está en la iniciativa privada, es decir, del ciudadano y no en el absurdo intento de controlar los mercados por parte del elefantiásico aparato burocrático estatal, tanto antes saldremos de esta crisis que, a ratos, con la innegable colaboración del gobierno, parece querer llevarnos a todos por delante. Nada beneficia tanto al ciudadano como el libre mercado y la libre competencia.
Tan pronto como empecemos a gastar menos (eliminar subvenciones) tanto antes permitiremos a las personas emplear su creatividad. El capital vendrá de los ahorros que se produzcan al pagar menos impuestos. A menores subvenciones, menores gastos, menor burocracia para los controles y mayor ahorro.
Dejemos el dinero en manos de quienes mejor lo saben administrar: los ciudadanos y enséñemosle a los más jóvenes, aquella frase que el gigante de la informática adoptó como su eslogan, "El futuro está abierto" (The future is open).
De gente creativa, dispuesta a conquistar el mundo, sin miedo a cambiar paradigmas. Urge encontrar a quienes están dispuestos crear una revolución nueva todos los días, no para someter a nadie, simplemente para hacer las cosas de una forma diferente, mejor.
Hay circulando por internet un video sobre Linux en el que se explica "Estos son negocios: más rápido, mejor, más barato. Siempre mejorando". Esto es lo que define a un emprendedor y es justamente esto lo que le diferencia de esa herrumbrosa clase empresarial aferrada a la subvención, la licencia de funcionamiento selectiva, la protección oficial.
Cuanto antes entienda la administración pública española que el secreto para salir de la crisis está en la iniciativa privada, es decir, del ciudadano y no en el absurdo intento de controlar los mercados por parte del elefantiásico aparato burocrático estatal, tanto antes saldremos de esta crisis que, a ratos, con la innegable colaboración del gobierno, parece querer llevarnos a todos por delante. Nada beneficia tanto al ciudadano como el libre mercado y la libre competencia.
Tan pronto como empecemos a gastar menos (eliminar subvenciones) tanto antes permitiremos a las personas emplear su creatividad. El capital vendrá de los ahorros que se produzcan al pagar menos impuestos. A menores subvenciones, menores gastos, menor burocracia para los controles y mayor ahorro.
Dejemos el dinero en manos de quienes mejor lo saben administrar: los ciudadanos y enséñemosle a los más jóvenes, aquella frase que el gigante de la informática adoptó como su eslogan, "El futuro está abierto" (The future is open).
Sonrisa y foto !!!
Si tuviese que dar una valoración a la gestión de calidad de nuestro gobierno español, a la administración del Sr. Rodríguez Zapatero, no tendría más opción que asignarle un rotundo y mayúsculo CERO.
Esta administración no se ha preocupado de otra cosa que de manipular y maquillar estadísticas. El resultado real es lo de menos, lo importante es lo aparente, lo que pretenden vender de cara a la galería.
El extremo de lo absurdo a llegado cuando el insigne, sapientísimo, Sr. Rodríguez Zapatero en la reunión organizada por el FMI y celebrada en Oslo (Noruega) para hablar sobre el desempleo, ha espetado públicamente que, en España, quienes están realizando un curso de capacitación, no están en el paro ya que están trabajando por España. Toma eslogan!!!!. Sonrisa y foto!!!!
Pero su eminencia no se queda ahí, ya que le ha informado al "orbe del mundo mundial", que nuestro pobre país, España, esa misma que pertenece al glorioso club PIGS, es el laboratorio de ideas de donde saldrán las grandes directrices para luchar contra el paro a nivel mundial..... imagino que editarán una manual de "Cosas que no se deben hacer. El caso Español y ZP".
A todas estas, ese 20% de tasa de desempleo sobre la población activa, el que casi la mitad de los jóvenes no tengan trabajo y que España sea el primer contribuyente de personas desempleadas en la Comunidad Económica Europea con, como diría el honorable Rodríguez Zapatero, apenas el 60% del total, pues son simples anécdotas de nuestro laboratorio de ideas.
En la administración estatal empezarán a llevar batas blancas, de laboratorio, y máscarillas, no por los gérmenes, sino para ocultar la cara por vergüenza.
Cómo es posible, en tan poco tiempo, hacerle tanto daño a un país!!!!
Esta administración no se ha preocupado de otra cosa que de manipular y maquillar estadísticas. El resultado real es lo de menos, lo importante es lo aparente, lo que pretenden vender de cara a la galería.
El extremo de lo absurdo a llegado cuando el insigne, sapientísimo, Sr. Rodríguez Zapatero en la reunión organizada por el FMI y celebrada en Oslo (Noruega) para hablar sobre el desempleo, ha espetado públicamente que, en España, quienes están realizando un curso de capacitación, no están en el paro ya que están trabajando por España. Toma eslogan!!!!. Sonrisa y foto!!!!
Pero su eminencia no se queda ahí, ya que le ha informado al "orbe del mundo mundial", que nuestro pobre país, España, esa misma que pertenece al glorioso club PIGS, es el laboratorio de ideas de donde saldrán las grandes directrices para luchar contra el paro a nivel mundial..... imagino que editarán una manual de "Cosas que no se deben hacer. El caso Español y ZP".
A todas estas, ese 20% de tasa de desempleo sobre la población activa, el que casi la mitad de los jóvenes no tengan trabajo y que España sea el primer contribuyente de personas desempleadas en la Comunidad Económica Europea con, como diría el honorable Rodríguez Zapatero, apenas el 60% del total, pues son simples anécdotas de nuestro laboratorio de ideas.
En la administración estatal empezarán a llevar batas blancas, de laboratorio, y máscarillas, no por los gérmenes, sino para ocultar la cara por vergüenza.
Cómo es posible, en tan poco tiempo, hacerle tanto daño a un país!!!!
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